Mi tesssssssooooroooo
Ay, ay, ay. Hace unos 10 días perdí la alianza de plata que me había regalado Javi. Es sólo un objeto, un trozo de metal, algo reemplazable… ¡NOOOOOO, DE ESO NADAAAAAAA!
Es miaaaaa, es mi aliaaanzaaaaaaa.
En fin, durante estos días estuve mentalizándome de la pérdida e intentando resignarme a haberla perdido. Pero es raro no tenerla en la mano ¿sabes? Es como si me faltase algo.
¡Y hoy a haparecido! Estaba en la goma de la lavadora, dándose unos cuantos baños. Y yo estoy super feliz, y contenta, y alegreeeee. Y voy a engordar 200 kilos para no ser capaz de sacármela del dedo, así se me ponga morado.
WAAAAAAAAA, MI TESOROOOOOOOOOOOOOOOOOOO.
Y nada más, sólo quería escribirlo para que queda constancia de que ¡WAAAAAAAAAAAAAAA!
Te quiero JAVIIIIIIIIIIIIIIIIIII.
Entrevista de trabajo IV
Bueno, esta mañana me arreglé y me fui a la entrevista. Llegué con 10 minutos de antelación, esperé sentadita y a las 12 me llamaron.
Volió a atenderme Nuria, aunque esta vez ella no me dijo cómo se llamaba. Pasé dentro, y me senté. La verdad es que pensé que me iba a poner más nerviosa. Me hizo unas cuantas preguntas: unas más personales que otras pero no llegó al punto de invadir mi intimidad (no demasiado).
Que si donde viví, que si por qué estudiaba mi carrera, que si me había arrepentido alguna vez de elegir estudiar biología… Supongo que la idea es hacerme sentir cómoda y deducir si soy una psicópata, a algo así.
Evidentemente hubo que actualizar mi edad, porque cuando me llamaron en febrero tenía un año menos. Aunque con el tiempo que ha pasado, me hubiese dado tiempo hasta a tener un hijo.
En general la cosa iba bien. Nuria muy amable y cercana.
Le comenté que me interesaría incorporarme a empaquetar regalos en la campaña de Navidad. ¿Qué problemón nos encontramos? Pues lo que yo ya había pensado: mi horario. Está claro que no voy a faltar a una práctica obligatoria, para tener que repetir la asignatura y encima volver a pagarla (con lo cual lo que pudiese ganar por trabajar unos días no compensaría en absoluto). Vamos, que primero está la carrera, que es lo que (espero) me dará de comer el día de mañana.
Cuando hablamos sobre mi horario ya empezó a cambiarle la cara. Me explicó que ellos no pueden adaptarse a mi horario y que necesitan a personas con total disponibilidad (TRADUCCIÓN: hemos tardado 4 meses en llamarte la primera vez, y después 8 meses y pico más, en los que tú, como buena futura trabajadora, tendrías que estar junto al teléfono esperando a que te llamemos y no tener nada que hacer aparte de venir a trabajar aquí).
En fin, supongo que si mi currículum no está ya en la basura, al menos estará bajo un montón de papelotes más de gente que necesita sacarse unos duros como sea.
Estaría bien que me llamasen. Creo que me iba a gustar saber qué es eso de trabajar “en serio”, y que lo iba a hacer bien. Peeeeero, con la competencia que hay (viendo lo que han tardado en llamarme…) no creo que esta Navidad me veais detrás de un mostrador.
Entrevista de trabajo III
En febrero estrené el blog contando que iba a ir a mi primera entrevista de trabajo. Explicaba que había pasado tanto tiempo desde que había entregado el currículum que ya no esperaba que me llamasen. Pues algo parecido me ha vuelto a ocurrir.
Desde febrero no volví a tener noticias sobre la entrevista, ni trabajo, ni nada de nada. A estas alturas cualquiera se hubiese olvidado de conseguir trabajo allí. Esta mañana me han llamado para citarme mañana a las 12 (avisan con tiempo ¿eh?). Por lo que he leído por internet, ahora debería tocar la entrevista personal, no grupal. Después tus datos y la impresión del entrevistador quedan almacenados hasta que necesitan echar mano de ellos y volverta a llamar para ofrecerte trabajo, supongo.
¿Qué hay de malo en todo esto? Que la disponibilidad que yo tenía en febrero se aleja exponencialmente de la que puedo tener ahora. Para ellos “estar disponible el fin de semana” quiere decir que de viernes a domingo lo único que tienes que hacer es rascarte la barriga, y si miráis tres entradas más abajo, mi disponibilidad actual se ve reducida considerablemente.
No estaría mal que me llamasen alguno de los viernes que tengo libres, o para la campaña de navidad. Aunque visto lo visto, a lo mejor me llaman directamente cuando termine la carrera y tenga todo el tiempo libre del mundo, estando en paro.
Pues eso, ya os informaré de lo que ocurra mañana