HLH (Hasta Los Huevos)
Pensé en escribir esta entrada cagándome en todo, directamente, pero para quien desconozca el principio de la historia prefiero hacer un pequeño resumen:
En Enero del 2008, empezaron a hacer obras en mi facultad. La primera parte que van a “destrozar y reconstruir” (11 millones de euros tienen que cundir) es el sótano y el bajo, zona en la que se encontraban la mayoría de las aulas. Teniendo en cuenta que queda feo eso de dar clase en la acera, el resto de las “solidarias” y “cercanas” facultades nos cedieron aulas a ciertas horas, de modo que podías tener una clase en una facultad y la siguiente en la otra punta del campus.
Empezó el nuevo curso y la situación siguió siendo la misma. Evidentemente, hasta que no perfeccionemos la técnica del teletransporte, nos tocará ir andando de un lado a otro, y salir de una facultad a las 12, y llegar a las 12 a la siguiente clase, en otra facultad diferente, pues es humanamente imposible. A este paso nos darán el título de Jumper junto con el de la licenciatura.
Cuando comenzaron las obras, el decanato dio orden de que las clases empezasen a “y diez” y terminasen a “menos diez”. Al principio algunos profesores lo respetaron, después pasaron a autoconvencerse de que la orden se había reducido de “y cinco” a “menos cinco”.
No sé por qué extraña razón, al empezar en nuevo curso, los profesores decidieron pasarse el horario por el forro. “Es que sino no nos da tiempo a dar la materia” dicen. “Pues hasta que no descubra el don de la Omnipresencia, alargar esta clase hace que me pierda parte de la siguiente” lo pienso, pero no lo digo, consa que hago bastante últimamente… estoy un poco cansada de ser abogada de los imposibles.
En fin, sigo: ante las protestas de los alumnos que llegaron a decanato (debo decir que siempre nos escuchan y suelen interceder por nosotros), éste mandó un nuevo comunicado a los profesores. Fue agradable que la profesora de primera hora nos lo dijese. “Por fin podré entrar en una clase sin empezar” pensé. PUES NO. No sé si porque no hizo caso o porque vive en su mundo, el profesor de la clase siguiente, lejos de terminar a “menos diez”, terminó a “y cinco”.
Que si, que todos quieren tener tiempo para dar la materia, que a nadie le gusta ir con prisas… pero parece que no entienden que lo que pedimos no es menos tiempo de clase, sino la oportunidad de asistir a todas sin perdernos la explicación de parte de la materia.
Veremos la semana que viene si se dan por enterados los que alargan las clases, y sino, habrá que darse un paseo por decanato para que les den un “toque personal”.

Any dijo:
Noviembre 1, 2008 a 3:23 am
Ánimo, anda. Pronto se te alargarán las orejas, parecerás vulcaniana y dirás eso de “teletraspórtame, Scotty”. xD
sen dijo:
Noviembre 25, 2008 a 7:05 pm
el teletransporte ha quedado anticuado,ahora se llevan los haces de fotones,o también se puede ir corriendo y con un poco de suerte se puede batir alguna plusmarca