Veintidós
No me pregunteis por qué, pero algo va a pasar con ese número. Hace días que por diversas casualidades estoy obsesionada con el veintidós. Y digo casualidades porque puede quedar algo peliculero llamarles “señales”. La siguiente pregunta sería: ¿señales de quién? Y por esa comida de tarro si que no paso, cada uno que piense lo que le venga en gana.
A veces pasa ¿no? Que un día te levantas como si nada y te ocurre algo que no puedes explicar, propio una película, y que por ello no comentas con casi nadie porque te mirarán con cara de seta :S Pues estoy convencida de que ese número significa algo y cuando lo descubra… me asustaré mucho.

Entrevista de trabajo II
Como diría Homer, ¿qué probabilidad hay de caer enfermo un sábado?
Hoy me levanté peor de lo que estaba ayer. Creo que tuve algo de fiebre por la noche y por la mañana tenía una vocecita muy rara. Viendo el ritmo al que progresaba la irritación de garganta decidí que tenía que ir al médico antes de que fuese a peor. Sin embargo, esa vocecita interior mia (un día de estos le pondré nombre) me recordó que tenía una entrevista de trabajo. Aspirina y puerta. La mente domina al cuerpo ¿no?
Me presenté con 10 minutos de antelación a la entrevista. Una chica muy amable (después acabaría sabiendo que se llamaba Nuria) me dijo que esperase en el sofá. A medida que se acercaba la hora de la entrevista fueron llegando más personas, que estaban citadas a la misma hora que yo. Así hasta que nos juntamos catorce: trece chicas y un chico. Había de todo, desde las que iban más o menos vestidas como yo, informales, hasta alguna que se debió comprar la ropa para la ocasión (imaginaos a una macarra vestida de traje). La mayoría te miraba con cara de “más te vale que no me quites el puesto”, pero había otras más simpáticas que aceptaron hablar conmigo. Cuando llegó la hora, Nuria (muy puntual) nos dirigió hasta otra zona de la planta. Nos juntamos en una sala y comenzó la entrevista. Primero nos puso un vídeo sobre El Corte Inglés. Fue más o menos lo que cualquiera podría esperar de él: hablar de lo grande que es el negocio, de lo importante de la atención al cliente (si por algo es conocido El Corte Inglés es por cómo te tratan) y también explicaba que dentro del mismo hay mucho trabajo que no es cara al público. Todo era normal hasta que al final empezó a sonar It’s my life, subtitulada. Eso me descolocó un poco, pero bueno, no fue del todo surrealista.
Después del vídeo nos presentamos todos. Nombre, apellidos, experiencia laboral, etc. Una vez que hicimos eso, nos pasó un test para rellenar. Nada complicado si sabes sumar, restar, multiplicar, dividir y hallar unos tantos por ciento. Tuvimos 25 minutos para hacerlo y después nos pasó un formulario en el que volvimos a poner los datos del currículum. Yo hasta me sabía la fecha en que me había sacado el carnet de conducir xD.
Cuando terminamos (en hora y media, aproximadamente) nos fuimos a cuentagotas. Por alguna razón que no entiendo nos mandaron salir por una puerta diferente a la que entramos. Pues nada, sal del edificio, entra al edificio, baja al parking…
Después de la entrevista me fui hasta el médico, que quedaba muy cerquita.
Y nada más. Ahora a mimarme mucho que el jueves tengo examen y tengo que estar bien.
P.D: ¿Qué propabilidad hay de caer enferma el día de tu primera entrevista de trabajo?
Entrevista de trabajo
Hoy amanecí con un dolor de garganta bastante fuerte. Teniendo en cuenta las escasas 6 horitas que pude dormir por la noche y lo que me gusta a mi levantarme a las siete y media de la mañana (como que me peguen un tiro) estuve tentada a quedarme en cama y autoconvencerme de que mi dolor era demasiado grande. Sin embargo, una vez más, mi conciencia se empeñó en no dejarme dormir y en levantarme a trompicones hacia la ducha. En cuanto estuve lista me fui a clase como una campeona.
La mañana fue relativamente productiva: estudiamos por enésima vez la gametogénesis, cambiamos la hora de ecología por la “hora del pincho” (no profe, no party), en paleo aprendimos que si no te pegas con alguien para sentarte delante no te enteras de nada, en vegetal potenciales hídricos y en zoo… bichos, ¿qué si no? Decididamente la hora del pincho fue la mejor de todas (5 biólogas en potencia areglando el mundo).
Cuando salí de clase (a las dos) me fui para casa. Me di cuenta de que tenía una llamada perdida en el móvil de un “número de esos raros que son muy largos y empiezan por 6″. Pensé que podía ser de la facultad para alguna chorradita, pero al llegar a casa me dieron en recado de que mañana a las diez y media de la mañana tenía una entrevista de trabajo en el Corte Inglés. A esa hora tengo clase pero me parece que voy a ser mala malosa y voy a ir a la entrevista. Después de la emoción de que por fin me llamasen (hacia 3 meses que había echado el currículum y no me habían llamado, por lo que di por hecho que no lo iban a hacer) me di cuenta de que no tenía ni idea de qué se debe hacer en estos casos. ¿Tengo que ir vestida de algún modo en especial? ¿En chándal? ¿En ayunas? Ay, ay, ay, que estoy pez. Al final he optado por ir como cualquier otro día, de vaqueros y cómoda, porque si me va mal, eso que gano xD Al menos voy tranquila [tembleque subliminal] sabiendo que no he mentido como una cabrona en el currículum.